Ushuaia: Llegamos al fin del mundo!

Desde que abandonamos Bolivia y entramos a Chile había un lugar que teníamos en mente llegar: Ushuaia, la ciudad situada al final del continente Sudamericano. Para llegar hasta aquí hemos tenido que invertir varias semanas de viaje recorriendo más de 4000 kilómetros siguiendo la cordillera de los Andes de norte a sur, cogiendo decenas de buses, otros tantos ferrys, atravesando varias veces la frontera entre Argentina y Chile, visitando decenas de parques nacionales, contemplando cientos de lagunas, cumbres montañosas, pueblos… y al fin llegó el momento!

Ushuaia, el fin del mundo!!
Llegamos a Ushuaia, el fin del mundo!!

Localizada en el extremo sur de Sudamérica, Ushuaia se hizó mundialmente famosa al convertirse en la ciudad más austral del planeta, es decir, la localizada más al sur y es por ello que se la conoce popularmente como “el fin del mundo“. Bien es cierto que mirando el mapa, por debajo de ella prácticamente sólo se encuentran pinguínos, lobos marinos y miles de kilómetros cuadrados de hielo concentrados principalmente en la Antartida, pero también existe otra pequeña población del lado chileno que se llama Puerto Williams, que aunque no reúne la suficiente gente para tener la consideración de ciudad, sería técnicamente el lugar habitado permanentemente por el humano más al sur del planeta y que por tanto merecería el sobrenombre de “fin del mundo”.

Bus publicitario en la turistica y poblada Ushuaia.
Bus publicitario en la turistica y poblada Ushuaia.

Quizás fue por este sobrenombre o por lo difícil y caro que resulta llegar hasta aquí que nos imaginábamos Ushuaia como un lugar tranquilo y aislado, pero la realidad es que nos encontramos con una ciudad con mucho tráfico y gente. De hecho nos fue tremendamente complicado encontrar un par de camas en un hostel. La temporada alta habia recién empezado y la ocupación de los alojamientos (baratos) rondaba el 100%. Así que después de recorrernos casi toda la ciudad, tuvimos finalmente que alojarnos en “Patagonia Pais”, un hostel situado casi a las afueras. A la postre resultó ser uno de los peores alojamientos que hemos estado porque “todo” (y no exageramos) estaba totalmente desbordado: un baño para 10 personas, una cocina con 4 fuegos y una mesa para 10 cuando en el hostel éramos más de 20 personas, etc. Deciros solo que al dia siguiente, y a pesar de estar muy cansados, madrugamos bien temprano para irnos y rezar por encontrar lugar en otro sitio mejor. Finalmente tuvimos suerte y encontramos en “Amanecer de la bahía” el lugar perfecto donde quedarnos unos días más. Personal muy atento, simpático, habitaciones de 4 personas y un desayuno espectacular!

Perfil de las Torres que sobresalen de la ciudad con las montañas que la rodean al fondo.
Perfil de la ciudad con las montañas que la rodean al fondo.

Ushuaia es una ciudad que por su situación y características nos recordó mucho a Andorra la Vella. Aunque está encarada al mar a diferencia de la capital andorrana, tiene también a sus espaldas una cordillera montañosa que la rodea, con un par de calles principales muy comerciales y edificios de varias plantas con fachadas de madera o piedra la mayoria de ellos y cubierta a dos aguas.

Uno de los motivos por los que mucha gente viene hasta aquí (normalmente en un vuelo directo) es para coger uno de los barcos que se dirigen al “continente blanco”, la Antártida, en un viaje de 2 semanas al alcance de muy pocos bolsillos. Ojalá algún día podamos nosotros también realizarlo aunque nos hemos enterado que una opción para ir sin gastarse ni un duro es ofrecerse como voluntario ayudando durante 6 meses a los investigadores que viven permanentemente en la Antartida. No hace falta ser biólogo ni veterinario sino que el trabajo consiste más bien en realizar los quehaceres domésticos como prepararles las comidas, etc. Eso sí, hay lista de espera! Ahí lo dejamos 😉

Uno de los barcos de pasajeros que van hacia la Antártida!
Uno de los barcos de pasajeros que van hacia la Antártida, a tan sólo 1000km de aquí!
Nos conformaremos de momento con acompañar a los pingüinos de este mural en su camino a la Antártida! España queda a
Nos conformaremos de momento con acompañar a los pingüinos de este mural en su camino a la Antártida! Nuestra casa queda a más de 12000 km!

Aparte de la Antartida, son muchos otros los lugares de interés que se pueden visitar desde aquí, pero en nuestro caso pocas cosas hicimos excepto caminar y caminar. El motivo es que han hecho de la visita a cualquier atracción natural una excursión cara. La más popular por ejemplo es navegar por el canal Beagle y observar los leones marinos, pingüinos y varias aves que habitan en los islotes hasta llegar al llamado “faro del fin del mundo“. Una excursión que dura 3 horas y costaba 320 pesos (unos 40€ por persona) pero que no nos importó poder hacer ya que antes habíamos visto pingüinos en la Isla de Chiloé (Chile) y lobos marinos en las Islas Ballestas (Perú), tan sólo cambiaba el escenario. La otra gran atracción es el Parque Nacional Tierra del Fuego, un parque con lagunas situado a unos kilómetros de Ushuaia y que se llega solamente con una compañía de bus que cobra el módico precio de 130 pesos (14€) ida y vuelta y otros 130 más para la entrada al parque (en el caso de los extranjeros porque los locales pagan 3 veces menos! :S ) De nuevo, discriminación en el precio de la entrada para ver un parque en el cual sólo dejaban pasar un máximo de 2 días si duermes con tu carpa (tienda campaña) algo de lo que acabamos hartos en el treking que habíamos realizado recientemente por el parque nacional Torres del Paine 😉

Inicio de la excursión al Glaciar Martial.
Inicio de la excursión al Glaciar Martial.

Así que pocas cosas diferentes nos quedaban por hacer aquí en Ushuaia que no hubiésemos hecho antes.  La única cosa diferente que vimos fue el Glaciar Martial, que lejos de lo que nos pensábamos, no se parece en nada al Glaciar Perito Moreno que vimos en El Calafate. La diferencia está en que no es un glaciar con un frente vertical que avanza, sino que se trata de un área cubierta por grandes placas de hielo en lo alto de las montañas y que en el momento que fuimos (finales primavera) se encontraba en deshielo. Así que lo que vimos fue mucha nieve, cascadas, ríos…. y unas vistas impresionantes de Ushuaia y el Canal Beagle.

Pasado el bosque, empieza a aparecer la nieve.
Pasado el bosque, empieza a aparecer la nieve.
Llegando casi arriba de la cima!
Llegando casi arriba de la cima!
Desde arriba las vistas de Ushuaia y el canal beagle son impresionantes.
Desde arriba las vistas de Ushuaia y el canal beagle son impresionantes.

En resumen, ahora que conocemos Ushuaia, podemos decir que para nosotros llegar a este lugar ha tenido más un significado simbólico (estar en la ciudad más austral del planeta) que realmente por lo interesante que ha resultar ser. Una publicidad que le ha venido a la ciudad como anillo al dedo para atraer al turismo pero que personalmente creemos no vale la pena de visitar. Eso sí, no nos fuimos de aquí sin ponernos el famoso sello “del fin del mundo” en el pasaporte! 😛

Ya tenemos el sello del fin del mundo!
Ya tenemos el sello del fin del mundo!
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