Cancún, una visita improvisada

Una de las playas de Cancún, para nosotros la más bonita: playa mirador.
Una de las playas de Cancún, para nosotros la más bonita: playa mirador.

No estaba entre nuestros planes venir a visitar el destino turístico más popular de América en cuanto a playa se refiere, es decir, Cancún. Fue fruto de la falta de información por nuestra parte y de la mala praxis de la compañía aérea (Interjet) que no nos enteramos hasta el mostrador de facturación que no podíamos embarcar en nuestro vuelo México DF a Bogotá (comprado un par de dias antes) debido a que Colombia exige un billete de salida del país comprado con anterioridad a la entrada del mismo.

Y es que aunque ya nos lo habian dicho, nos estamos dando cuenta que América no es como Asia, donde podías moverte libremente entre los países mediante cualquier transporte. A la llegada se procedía a la visa y el pago correspondiente por la misma y ya está. Así de sencillo. En América, en cambio, todo es más complicado. Muchos países imponen tener un billete de salida previo a la entrada. Una auténtica estupidez si no sabes cuanto tiempo te quedarás en él porque aún no los conoces. El caso es que no pensamos en ello y la compañía aérea tampoco informó a través de la reserva del vuelo como información a tener en cuenta. En cualquier caso, se nos prohibió embarcar y la única solución que nos dieron fue cambiar los billetes por otro destino o día. El problema es que aunque cambiásemos la fecha de vuelo para Bogotá, los billetes de avión eran muy caros (debiamos abonar la diferencia) y la opción de hacer una reserva de tren o autobús no fue posible porque las compañías de transporte de Colombia  no permiten la compra anticipada por internet, por lo que seguíamos sin tener un billete de salida previo. Sin demasiado tiempo para pensar en una solución bien meditada puesto que la cola de facturación estaba esperando, decidimos coger un vuelo equivalente en precio y ese era Cancún.

Pronto nos dimos cuenta que la decisión no fue muy acertada. Primero porque aquí pasamos un total de 7 días de los cuales llovió 4 y es que al igual que nosotros, poca gente sabe que la temporada veraniega finaliza aquí a mediados de agosto, encontrándonos muchas parejas de recién casados despistadas como nosotros que reservaron su luna de miel para la última quincena: gran error!!

Y segundo, porque Cancún es una especie de Las Vegas, donde hay cientos de hoteles colocados en fila uno tras otro (a cual más feo) pero en lugar de estar rodeados de desierto, lo están de playas.

La ciudad de Cancún se divide básicamente en dos zonas. El centro, está situado unos kilómetros hacia el interior desde la costa y no tiene ningún interés. Es una ciudad relativamente “joven” que creció rapidamente (a raíz de su proximidad a playas bonitas) con calles en mal estado y edificios viejos de hormigón hechos con mal gusto.

Lo unico bonito del centro de Cancún son las casetas de venta ambulante de souvenirs.
Lo unico bonito del centro de Cancún son las casetas de venta ambulante de souvenirs.
Detalle de la decoración de algunas de las casetas.
Detalle de la decoración de algunas de las casetas.

La otra zona es la conocida como Zona Hotelera y se extiende a lo largo de una lengua de tierra estrecha de más de 20 km de longitud que se adentra en el mar desde la costa creando una forma elíptica que encierra una gran laguna en su interior. Esta laguna se utiliza para aparcar los yates de los que allí se hospedan habitualmente, pero no es permitido el baño en ella por la presencia de caimanes y cocodrilos!!En el exterior de esta lengua, dando al mar abierto, es donde se construyeron los hoteles y se encuentran las playas de arena blanca y aguas azul turquesa que tanto aparecen en los panfletos de las agencias.

Los primeros 3 días estuvimos recluidos en el alojamiento por el mal tiempo, sólo pudimos escaparnos unas horas para pasear por las famosas playas de Cancún que ya teníamos ganas de ver. En ese paseo, observamos que en muchos rincones de las diferentes playas habían nidos de huevos de tortugas marinas. Nos acercamos a un rincón en el que los empleados de un hotel estaban desenterrando algunos nidos y nos invitaron a colaborar en la tarea.

Ayudando a recoger huevos de tortuga. En el nido que nos tocó desenterrar salieron 122 tortuguitas!
Ayudando a recoger huevos de tortuga. En el nido que nos tocó desenterrar salieron 122 tortuguitas!

Segun nos explicaron, una parte del personal de cadauno de los hoteles tiene el trabajo de recoger los huevos que por la noche entierran las tortugas adultas en la playa y volverlos a enterrar reagrupandolos en zonas concretas. Esto se hace por dos motivos, uno para que la actividad de ocio de los turistas durante el día y la reproducción de las tortugas por la noche no entren en conflicto y dos, para que los bebé tortuga tengan más opciones de sobrevivir. Al cabo de unos 20 días que las tortugas han enterrado los huevos, estos eclosionan y las crías salen por sí solas a la superficie en busca del mar. Estas son torpes y lentas provocando que sean presa fácil en la playa para gaviotas o pelicanos, mientras que en el mar lo son para otros peces. Tal es la masacre que de cada 100 crías solo una llegará a adulta. Con la intervención del ser humano no se mejora mucho esa estadística, pero se aumenta la probabilidad de que la mayoría no se conviertan en comida al poco de nacer, porque se introducen en incubadoras y se liberan cuando estas ya tienen un tamaño más grande. Un trabajo que nos encantó hacer pero que la lluvia se encargó de complicar.

Los otros días nos dedicamos a ver algunos de los atractivos que hay cerca de la Ciudad y que fueron concretamente la Isla Mujeres y las ruinas del Templo de Tulum. Isla Mujeres (no sabemos a qué se debe su nombre) es una pequeña isla de apenas 10 km de longitud y 1 km de ancho que se encuentra frente las orillas de Cancún. En sólo 25 minutos se llega por ferry.

Vista de la costa sur de Isla Mujeres, por donde llegan los ferrys.
Vista de la costa sur de Isla Mujeres, por donde llegan los ferrys.

La isla concentra toda su oferta turística en la única población de la isla, situada en el extremo oeste, quedando el resto de la misma poco poblada y salvaje. Dimos un paseo por toda ella y comprobamos que la mitad este está plagada de lagartos de hasta medio metro de longitud que merodean por los acantilados principalmente de la costa norte. Se han visto obligados a concentrarse en esta parte de la isla debido a las construcciones masivas del hombre que han acabado con su ecosistema. Son asustadizos y huyen a nuestro paso, pero eso no evita que a uno le impresionen y cause respeto. Ellos solo buscan tomar el sol y comer hierba. En la mitad oeste de la isla, sin embargo, son los clientes del todo incluido los que plagan las playas.

Accidentada costa norte de la isla donde los dueños son los lagartos.
Accidentada costa norte de la isla donde los dueños son los lagartos.
Los lagartos de todos los tipos y tamaños invaden la costa norte en toda su longitud.
Los lagartos de todos los tipos y tamaños invaden la costa norte en toda su longitud.

Aprovechando nuestra inesperada estancia en Cancún, fuimos a visitar una de las ruinas mayas más famosas que se conservan en México: la ciudad de Tulum. Situadas a tan sólo 135 km al sur de Cancún, la ciudad es conocida también como Zama (amanecer) por estar situada en uno de los lugares donde primero despunta el sol por la mañana, un enclave precioso en lo alto de un promontorio al lado de las aguas azul turquesa del Mar Caribe. Y es que gracias a esta ubicación privilegiada, Tulum fue un importante puerto costero que utilizaron los mayas vinculando el comercio marítimo y terrestre que abarcaba desde el centro de México hasta Honduras.

Vista del maravilloso emplazamiento de uno de los templos de Tulum junto al Mar Caribe.
Vista del maravilloso emplazamiento de uno de los templos de Tulum junto al Mar Caribe.

La ciudad tiene una muralla que aún la rodea y que sirvió para controlar las actividades en su interior y salvaguardar a sus residentes. En su interior, las construcciones son de pequeñas dimensiones y poca complejidad, altura y calidad. Las paredes estaban cubiertas con estuco y en las fachadas se utilizaba el modelado de esculturas así como pinturas de alegre colorido que le daban un contraste vistoso. La pintura mural representaba escenas cotidianas, de rituales o del entorno natural. Por desgracia, ya no se conservan. Su ocaso se produjo a la par de la llegada de los navegantes españoles a las costas e islas.

Construcción simple de uno de las edificaciones interiores del recinto murallado.
Construcción simple de uno de las edificaciones interiores del recinto murallado.
Muchas de las estructuras se han desmoronado y todas han perdido sus colores.
Muchas de las estructuras se han desmoronado y todas han perdido sus colores.

Al igual que vimos en Isla Mujeres, las ruinas de Tulum están plagadas de lagartos que han encontrado aquí el lugar perfecto para vivir: rocas al lado de la playa y grandes superficies de vegetación para alimentarse, aunque muchos ya se han acostumbrado al ajetreo turístico y se acercan sin miedo a que la gente les arroje comida.

Raquel observando a un lagarto comer. Otros nos observan a nosotros algo camuflados!
Raquel observando a un lagarto comer. Otros nos observan a nosotros algo camuflados!

Apesar de que en estos días pasamos mucha calor, el pronóstico del tiempo indicaba que se avecinaban de nuevo tormentas, algo que cada vez iba a ser más frecuente en la costa este de México. El verano estaba dando sus últimos coletazos y nosotros necesitábamos un plan B urgente si no queríamos pasar más días encerrados en el alojamiento. Por suerte, encontramos un vuelo barato a Perú para dentro de dos días y eso nos salvó. Nuestro plan de visitar Centroamérica deberá esperar para más adelante, a partir de noviembre que es cuando se supone acaba la temporada de lluvias.

Así que con la tranquilidad de no encontrarnos atrapados en México y la ilusión por visitar Sudamérica, pasamos nuestro último día de playa (y sol) en Playa Mirador, la única que a lo largo de toda la Zona Hotelera, no tiene un edificio de hormigón encima de ella, sino un mirador que le da su nombre. Para terminar, dimos un paseo de “despedida” por toda la costa con los últimos rayos de luz como telón de fondo.

Vista de Playa Mirador desde su mirador.
Vista de Playa Mirador desde su mirador.
Paseo por la orilla de las playas de Cancún.
Paseo por la orilla de las playas de Cancún.
Contemplando los últimos rayos de luz.
Contemplando los últimos rayos de luz.
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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Luisa Guerra dice:

    Hola :

    ¿Cómo estáis?

    Estaba releyendo vuestro blog y lo he vuelto a flipar con las minitortuguitas. ¡Qué pasada!

    Además estoy aprendiendo bastante con tus comentarios. Son breves y amenos, como tiene que ser en un blog.
    ¡Os felicito!

    1. oskar9bike dice:

      Hola Luisa!

      Gracias por tu comentario! Nos alegra aprendas con nuestras historias y esperamos sigas leyéndolas. Vemos que tienes una debilidad por las tortugas como en el post de las pampas del Yacuma, jajaja!

      Un abrazo y cuídate!

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